|
Al PSOE le irrita que el Partido Popular de Tres Cantos esté en su mejor momento Tres Cantos, 2 de enero de 2009 Al PSOE, principal partido de la Oposición, le irrita que el Partido Popular de Tres Cantos esté en su mejor momento. Con José Folgado como recién presidente electo del PP y alcalde de Tres Cantos, el Partido Popular está mostrando unidad, transparencia y eficacia en la gestión. El PSOE pretende debilitar esta fortaleza sembrando dudas de corrupción, tratando de desunir el equipo y procurando “cansar” al alcalde para que abandone el proyecto. Parece que la política de oposición del PSOE se centra en crear un halo de corrupción en el Equipo de Gobierno y en quienes denominan “asesores del alcalde”. Quizás éste sea el único camino que conocen para “derrotar” al Partido Popular, porque saben que no pueden criticar una gestión que ha logrado cambiar y mejorar notablemente nuestra ciudad. No tienen la más mínima intención de aportar ideas para mejorar la gestión y así beneficiar al conjunto de la ciudadanía; su intención es impedir que el Partido Popular gobierne y lograr que el PSOE llegue al poder. Para ello, sólo tienen tres opciones: la primera y más importante, desgastar y cansar al líder del equipo, el alcalde y presidente del Partido Popular de Tres Cantos, José Folgado, porque saben que mientras él esté al frente, no tienen posibilidad de gobernar; la segunda, dividir al Equipo de Gobierno, y la tercera, convencer a los tricantinos de que sus gobernantes son unos corruptos. El PSOE está malgastando sus fuerzas, porque los ciudadanos de Tres Cantos no son fácilmente manipulables; son personas inteligentes, preparadas y con criterio, como ya demostraron en las pasadas elecciones municipales, cuando la mayoría decidió dar su voto al Partido Popular. Eligieron una campaña limpia, en la que se mostraba un candidato con una trayectoria personal, profesional y política destacada e intachable, un proyecto basado en las demandas de los ciudadanos y los diferentes colectivos y un equipo renovado, frente a una campaña agresiva y difamatoria que contó con el apoyo de gran parte de los medios de comunicación locales. El PSOE no va a conseguir acabar con José Folgado, quien ha puesto todo su empeño en esta nueva misión como alcalde de Tres Cantos para, con su experiencia en la gestión y en la dirección de equipos, llevar a nuestra ciudad a la excelencia. El PSOE no va a conseguir dividir al Equipo de Gobierno, que siempre ha estado y estará muy unido, como ya se demostró en el Pleno de reprobación de Valentín Panojo. El PSOE no va a conseguir que los ciudadanos de Tres Cantos crean que quienes dirigen el destino de su municipio son unos corruptos, porque nada hay más lejos de la realidad. El Partido Popular no está dispuesto a aceptar que se calumnie de esta manera a sus representantes; para eso, están los tribunales. Una de las críticas más manidas por el principal partido de la Oposición es que el alcalde cuenta con 23 asesores que no han tenido que demostrar su capacidad y preparación para trabajar en el Ayuntamiento. Pues bien, quizás lo primero que haya que hacer es explicar qué es un cargo de confianza y qué puestos ocupan estos 23 “asesores”. Los “asesores del alcalde” son nueve auxiliares administrativos, un gestor, tres técnicos y ocho directores técnicos. De los nueve auxiliares administrativos, uno está adscrito al Grupo Municipal Socialista y es la persona que se encarga de escribir y enviar las notas de prensa del PSOE. Pese a la profesionalidad y dedicación del personal laboral y los funcionarios, se hace necesaria la contratación de personal de confianza, dado que el número de trabajadores del Ayuntamiento de Tres Cantos no ha aumentado en función del crecimiento de nuestra ciudad. Hace años, se adscribía personal al área de Concejalías, pero en la actualidad, ese personal es imprescindible en los diferentes departamentos en los que presta sus servicios. Esto no sólosucede en los Ayuntamientos; también ocurre en los Ministerios y en cualquier otra Administración. El señor Zapatero, sin ir más lejos, cuenta con 644 asesores. Como su propio nombre indica, el personal de confianza es elegido por la confianza que el acalde y los concejales depositan en el mismo. Por tanto, de igual modo que se nombran estas personas, pueden, en cualquier momento, cesar sin derecho a indemnización. Tampoco tienen otros “privilegios” propios de los trabajadores del Ayuntamiento, como el número de días de vacaciones, los moscosos, el horario y determinados descuentos en la compra de gafas, etc. Los cargos de confianza no tienen un horario fijado, por lo que saben cuándo entran al Ayuntamiento, pero no cuándo salen, especialmente los directores técnicos. Por tanto, tampoco cobran horas extra. Y después de toda esa dedicación, tienen que escuchar o leer falsas acusaciones del PSOE sobre su relación con determinadas empresas o la afirmación de que tienen relación de parentesco con personas que presiden asociaciones o cuyas empresas trabajan con el Ayuntamiento. Es evidente que todos tenemos pasado y es lógico que un director técnico haya trabajado con anterioridad en una empresa, lo que no implica que siga teniendo vinculación alguna con la misma. También parece lógico que un concejal haya presidido asociaciones o que el familiar de algún cargo de confianza haya trabajado siempre con el Ayuntamiento y lo siga haciendo. El hecho de que las personas que gobiernan o su personal de confianza estén ahora donde están no debe ser un impedimento para que sus familiares hagan una vida normal, para que sigan con sus actividades, y eso no significa que exista corrupción ni prevaricación; ni siquiera “está feo”, como dijo el portavoz socialista en el último Pleno. Por otra parte, parece que a la Oposición le molesta que el personal de confianza manifieste su opinión y recuerdan continuamente al alcalde que el Ayuntamiento les paga. Sin ir más lejos, en el Pleno de reprobación de Valentín Panojo, algunas de estas personas, al igual que otros vecinos del municipio, se pusieron una camiseta en la que ponía: “Valentín, el deporte está contigo”. Se trataba de una muestra de apoyo, elegante, sin críticas ni insultos. ¿Por qué no pueden estas personas que trabajan, codo con codo, con el concejal, expresarle libremente lo que sienten y piensan? La libertad de expresión es un derecho y la Oposición no puede negárselo a estos trabajadores por el hecho de que el Ayuntamiento les pague. El Ayuntamiento les paga por su trabajo, igual que a los concejales del Equipo de Gobierno y de la Oposición. Dirán que los concejales sí pueden manifestar su opinión porque son cargos políticos; pues bien, los cargos de confianza también son políticos. Muchos de ellos formaban parte de la lista encabezada por José Folgado, y como es lógico, son afiliados o simpatizantes del Partido Popular que creen en un proyecto y en las personas que lo están poniendo en marcha. Y quizás no recuerden los socialistas que en el anterior mandato, trabajadores del Ayuntamiento llevaron una camiseta para apoyar a un compañero, en la que se podía leer: “Yo también soy Guillermo”. ¿Qué diferencia hay? A ellos también les paga el Ayuntamiento y en los dos casos, se está apoyando a un compañero; tan lícito fue aquello como lo ha sido esto. En resumidas cuentas, el PSOE, poco a poco, se está quedando sin argumentos para criticar la gestión del Partido Popular: ni pueden criticar los proyectos, ni pueden ensuciar la imagen del alcalde ni lo van a desgastar, ni pueden desunir al Equipo de Gobierno, ni pueden crear sospechas de corrupción sobre los concejales y sobre el personal de confianza. Si hay algo que caracteriza al equipo del Partido Popular de Tres Cantos es su transparencia, honradez y eficacia en la gestión. |